miércoles, 24 de agosto de 2016

Atún en Barbate: producto, producto y producto

Tanto tiempo leyendo acerca del atún de almadraba, soportanto fotos, videos y crónicas en la distancia habían hecho nacer dentro de mí una gastro obsesión con la que debía acabar cuanto antes, sin darle tiempo a apoderarse, aun más, de mí. Aterricé en Malaga el 1 de julio y a las pocas horas ya estaba comiendo sardinas en Marbella mientras tramábamos en comandita el plan del día siguiente. ¿Dónde encontraríamos el mejor atún?

No buscábamos restaurantes de alto nivel donde se come un buen producto pero la cuenta alcanza nivel astronómicos, todavía más en Marbella. Así que comenzamos a explorar diversas opciones hasta que en Barbate dimos con un local cuyo nombre resultaba prometedor Peña El Atún.

Tras dejar atrás la atestada Tarifa con su extridencia veraniega seguimos hasta Zahara de los Atunes y no nos detuvimos hasta llegar a Barbate y encontrar la Peña El Atún lo que ya habíamos dibujado en nuestras cabeza como un local donde de beber pediríamos atún, al más puro estilo Homer Simpson.

La peña el atún es un local de ajetreo, donde se junta gente local con los grupos de amigos que vuelven de la playa. Ni el nombre ni el salón, decorado con escenas de la pesca del atún, no deja lugar a dudas de lo que se viene a comer aquí. En este lugar, lo principal no es el escenario si no lo que se entrega en cada plato y, aquí, la entrega es excepcional en cada bocado gracias a un producto exquisito: el atún de almadraba.

Probamos el atún en todas las formas que pudimos con el único límite que nos puso la medida de nuestros estómagos ya que los precios eran moderados. Honestamente creo que cada plato fue un deleite aunque las estrellas fueron los platos de atún rojo a la plancha (14,50 eur) y el morrillo al horno (12 eur).

Al llegar el atún a la plancha nos pareció que lo habían cocinado de más y se había quedado algo seco, sin embargo, al probarlo una sensación de untuosidad invadía la boca, el atún se deshacía en la boca gracias a su maravillosa grasa. Tras el primer bocado nos miramos unos a otros sin creernos el filón que acabábamos de encontrar. Lo siguiente fue pedir otra nueva ración.



El guiso de morrillo de atún también fue espectacular:


No sé si fue el atún, el calor o el vino pero la fiebre del atún se apoderó de mí y no podía dejar de pedir más de los maravillosos platos que ofrecía la carta. Al fin y al cabo ¿cuando iba a volver a probar algo semejante?

También nos animamos con el atún en aceite y piquillos, la reducción de vinagre de modena es totalmente prescindible y a buen seguro supondría un "arghh" del comidista, sin embargo, en este caso y con el chute de omega 3 que inundaba mi cuerpo hasta resultaba entrañable.

La cosa continuo con más platos. Este auténtico festival del atún nos costó algo más de 30 euros por persona, cuando llegó la cuenta se nos caían los lagrimones. La relación calidad precio en la Peña El Atún es imbatible, si lo que buscas es producto y disfrute del atún puro, sin artificios ni acrobacias, este es tu lugar.



Atún encebollado, de nuevo, exquisito:



Una tapa de atún en aceite:



Otra tapita de atún ahumado, un sabor mucho más potente donde el ahumado toma protagonismo, sin embargo, delicioso con una cañita:




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