domingo, 6 de noviembre de 2011

Comida Tradicional Rumana - Casa cu Cerb (Sighisoara)

Tras mi último post la gente estará pensando que aquí en Rumanía no se comen más que guarradas y que me estoy convirtiendo en un cerdoooo!!! Bueno, eso es verdad solo en parte, además de las dietas autodestructivas hay una cocina tradicional que, aunque no llegará a los grandes restaurantes, merece ser probada por eso de la curiosidad gastronómica que como dadaistas llevamos dentro.

Casa cu Cerb con la torre de Sighisoara al fondo
Aprovechando el finde en tierras de Transilvania nos acercamos a un restaurante tradicional para dar nuestros primeros pasos en la comida rumana.

Restaurante CASA CU CERB - Sighisoara

Ciorba

Bien de tropezones
Empezamos con una ciorba (sopa) de verduras y pollo para entrar en calor. La sopa es un entrante muy común en la cocina tradicional rumana, el invierno rumano nos ayudará a entender el porqué. Una buena ración, aunque con exceso de grasa, sirvió para reconfortar cuerpo y alma. (7lei - Menos de 2euros)

Tras ello uno de los platos más típicos en Rumanía, "sarmalute in foi de varza cu mamaliguta" (sarmale envuelto con hoja de col y acompañado de mamaliga).

Se trata de unos rollitos de col rellenos de carne picada y arroz aderezados con especias, acompañados por mamaliga (polenta) y un yogur con un toque más agrio al que estamos acostumbrados (en Rumanía son grandes consumidores de yogures y lacteos en general)

Sarmale con mamaliga, yogur agrio y chucrut


Existen amplia variedad de sarmales según la zona donde se cocinen. La carne empleada puede ser de cerdo, ternera o cordero y el envoltorio además de col o repollo puede ser sustituido por hojas de parra. En sus origenes, en lugar de arroz el relleno llevaba trigo. Las especias dependerán mucho de aquellas que más abunden en la zona.

En cuanto a mi  opinión sobre el plato, estamos hablando de una cocina básica por lo que no nos podemos poner sibaritas en exceso. El sabor del sarmale no está mal y el toque del yogur agrio me pareció acertado, sin embargo, la textura pastosa de las hojas de col hervidas no me gustó para nada. Con hojas de parra podría mejorar y de igual manera si en lugar de culminar el cocinado del rollito hirviendolo se hiciera al horno (que también entra en las variantes).

Para postre la consabida ración de calorias a la rumana. El postre tardó en llegar unos 40 minutos y no exagero lo más mínimo. Desconcertante y perturbante... que haran en la cocina??? Se trata de algo con lo que hay que vivir en el mundo de la hostelería rumana.



De beber se puede optar por la consabidad cerveza centroeuropea y también jugarsela con el vino. Pedí un merlot, sólo diré que los taninos desbordaban por la copa. Bastante chungo.

Servilletas de papel y platos de la abuela. En ikea los hay bastante mejores.

La dolorosa, bueno, como suele ser habitual en Rumanía, no lo fue tanto: 15 eurillos per capita propina incluida.

Este ha sido el primer acercamiento a la gastronomía tradicional rumana, así que no hay que desanimarse. Fuera de toda duda está que Rumanía no es el mejor país para deleitarse con delicias gastronómicas y menos con moderneces o delicattesen (aka esnobismos), sin embargo hay ciertas cosas que no son normales en un restaurante turístico como el tema de la vajilla o los tiempos. A parte del grave problema de la espera el servicio fue amable.

No fue un comienzo glorioso, sin embargo, estoy seguro de que mejorará.

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