lunes, 16 de diciembre de 2013

Guia para introducir jamón y queso en México

Se acerca la Navidad, en estas fechas tan entrañables en las que los emigrantes volvemos a casa (como el turrón, si, ya lo sé). Muchas ganas de ver a la familia y amigos. Aunque también muchas ganas de volver al ostracismo con la mayor cantidad de embutido posible.

Bien es sabido que una de las mayores nostalgias del emigrante proviene del estómago. Si ya de por sí los españoles estamos apegados a nuestra comida, cuando salimos de España nos volvemos paranoicos con el transporte de nuestros más preciados tesoros gastronómicos. Esto suele desembocar en maletas llenas de jamón, longaniza, chorizo y queso. Incluso hay algún inconsciente que también ha probado a facturar alguna botella de aceite con nefastas consecuencias…

O de cómo paliar la nostalgia gastronómica
Viviendo en México no puedo decir que esté pasando penurias alimenticias, la oferta gastronómica es amplia y accesible. Si quiero regalarme un dispendio me lo doy por 30-40 euros en un restaurante de muy buen nivel y si estoy triste me como un taco o una torta: alimento para el alma.

Sin embargo, hay veces que el corazón quiere lo que el corazón quiere y manda sobre el aparato digestivo. Para aquellos momentos que la nostalgia ataca es bueno contar con nuestra particular reserva de alimentos patrios (aunque ya sabemos que la patria es un invento). El problema viene al cruzar las aduanas y enfrentarnos al funcionario que no sabe de nostalgias ni de cariños y a más de uno le han requisado el bocadillo kilométrico de jamón que traía.

Lo primero que hay que decir es que no a todo el mundo le registran la maleta, si llevas la boina apretada a rosca y las gallinas se salen de la caja tienes más posibilidades, desde luego. El sistema es pasar las maletas por un escáner y si se ve algo curioso te puede pedir que las abras. De todas formas donde te la juegas es en “el botón”, como en uno de esos concurso de la tele tienes que apretar un botón y enconmendarte a tu suerte:

- Si sale verde… Hemos triunfado y puedes pasar. 
- Si sale rojo "caca, supercagada y una supercagadísima"... te toca registro.


Está claro cuál es nuestro objetivo: comer jamón todo el año, pero, ¿cómo lo conseguimos? Para todos los que planeamos volver de España con nuestras maletas bien cargadas aquí van ciertos consejos para llegar a destino con nuestros perniles intactos:
  • Productos bien envasados para evitar olores y manchas en la ropa
  • Productos perfectamente etiquetados: si te pillan tratando de introducir productos artesanos del carnicero de la esquina sin etiquetas te puedes olvidar de todos ellos. No habrá piedad.
  • Discreción, hay que situar estratégicamente los paquetes de comida, preferiblemente al fondo de la maleta e incluso dentro de zapatos o envueltos en jerseys. Si el funcionario no tiene muchas ganas de curiosear ayudará.
  • Si mientes, miente de verdad. Ni que decir tiene que hay que negar la mayor… no llevas nada y si te lo pillan… “joder mi madre!!! Endeve como es… Pues no ha metido media matanza del pueblo sin que me enterara?”
  • Poner un cebo, esta es una táctica ideada por los más curtidos en estas lides, aquellos más pícaros que el Lazarillo de Tormes, han aprendido a poner un sobre de chorizo del eroski en la parte de arriba de la maleta. Si nos toca registro de maletas se quedan el sobre y ya no siguen buscando (o sí), han cumplido con el patriótico deber de defender a la nación del puerco extranjero.
  • Jugar al despiste, nunca está de más fingir cierto acento francés o pasar junto algún grupo de japos. Los españoles cantamos mucho y el queso Idiazábal se huele a la legua.
Y si te pillan con las manos en la mas (o en la maza…) No todo está perdido, si habéis hecho bien los deberes y el etiquetado es escrupuloso todavía puede pasar. En ese caso los amigos de aduana revisarán con un listado de productos si el alimento está permitido, en este caso la web de SENICA dice lo siguiente:
  • Los quesos madurados deben venir empaquetados, etiquetados en idioma español o inglés, con sellado por la autoridad sanitaria, proceder de países que cuenten con combinación de requisitos zoosanitarios en el MCRZI y para el caso de países afectados por Fiebre Aftosa deben provenir de  Plantas Autorizadas por la SAGARPA-SENASICA.
  • El jamón serrano o paletas maduradas y embutidos madurados de cerdo, deben venir empaquetados, etiquetados en idioma español o inglés, con sellado por la autoridad sanitaria, proceder de países que cuenten con combinación de requisitos zoosanitarios en el MCRZI y deben provenir de  Plantas Autorizadas por la SAGARPA-SENASICA.
  • IMPORTANTE: No se permite el ingreso de jamones, embutidos y quesos producidos en forma artesanal, ni quesos frescos.
Si queremos ir con los papeles por delante, cumpliendo la ley de forma escrupulosa, aunque eso nunca garantice nada al 100% puedes consultar este completo listado de productos y subproductos con los requisitos para su importación turística.

También está disponible el listado de plantas autorizadas por la SAGARPA-SENASICA según el tipo de producto. Un gran yeahhhh por JAMONES ALTO ARAGON, S.A. en El Grado que aparece representing el orgullo cárnico oscense.



Bueno allí hay un poco de información de la buena, no??? No ponerse paranoicos que la gente en México es muy amable, incluso en la aduana, si por cualquier cosa no puedes pasar algún producto se lo quedan e incluso te dan la posibilidad de reclamarlo al salir del país (existe un límite de días, creo que diez). Intentarlo... hay que intentarlo!!!

Viva el cerdo!!!!!!!!!!! Viva México!!!!!!!

6 comentarios:

  1. Bueno, bueno que no es para tanto, que yo he pasado el arsenal de la foto con botón rojo incluido y registro de tres maletas, para arriesgarse y conseguirlo solo se necesita amor de madre del bueno, buena colocación de los paquetes, un poco de inconsciencia y un bastante de suerte... besitos y hasta pronto.

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  2. Buenísimo post, Javi. Me he reído mucho y he tomado buena nota de tus recomendaciones (aunque sea para darlas a otros). Nos vemos por la red.

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  3. Yo sufrí del despojo de una paletilla de jabugo, chorizo iberico envasado al vacio porque claro pedí que lo deshuesaran y empacaran....
    Aún no se repone mi corazón de esa pérdida a menos de 5 metros del destino final. Todo por el puto botón rojo....

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    1. Bufff, eso son palabras mayores!! Creo que en ciertas jurisdicciones se puede denunciar.... Arrrrggggghhhh que poquita compasión!!!

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  4. Tal y como me lo han contado mis amigos Chema y Susana que han vivido 8 años en México. Así que el encargo que le he hecho al carnicero de mi barrio se va a quedar en el congelador hasta la vuelta. Nos alimentaremos de productos autóctonos. Por si acaso me toca el botón rojo. Me he reído mucho con el post. Gracias

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    1. Siempre se puede camuflar un poco, la verdad es que no pierden mucho tiempo en el registro. Sin embargo si te espera para la vuelta seguro que lo pillas con muchas ganas y la verdad, una vez en México no te va a faltar comida con la que disfrutar. Gracias por tu comentario!!

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